Accueil
Pr�sentation
Activit�s
Documents
Presse & RP
Who's who?
Liens
Plan du site
Contacts
Recherche sur le site
Click here for english version


Discours de cl�ture de Julio de Espa�a Moya Presidente de las Cortes Valencianas


Discours de cl�ture de
Julio de Espa�a Moya
Presidente de las Cortes Valencianas

Sr. D. Guillermo Mart�nez Casa�, presidente de la Delegaci�n Espa�ola en la Asamblea de la UEO.

Autoridades.

Se�oras y se�ores.

Es para mi un gran honor poder participar en la clausura del Seminario sobre “La Pol�tica europea de seguridad y defensa: c�mo hacer frente a las nuevas amenazas” de la Asamblea Interparlamentaria Europea de Seguridad y Defensa, en nombre de los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad Valenciana a los cuales represento como presidente de las Cortes Valencianas.

He de decir que es un gran orgullo para todos nosotros haber acogido en Valencia, en este marco incomparable, s�mbolo de la modernidad que profesa la Comunidad Valenciana y Espa�a, a todos ustedes para tratar un asunto de vital importancia para aquellos que defendemos la democracia y el Estado de Derecho que no es otro que C�MO HACER FRENTE A LAS NUEVAS AMENAZAS.

La Asamblea de la UEO y las Cortes Generales de Espa�a han puesto su empe�o y han realizado un gran esfuerzo para que de este foro de Valencia salgan nuevas ideas que permitan avanzar en la pol�tica europea de seguridad y defensa.

Como bien ha apuntado el se�or Mart�nez Casa� en sus conclusiones y ustedes lo han estado analizando estos dos d�as, nos enfrentamos a nuevas amenazas, como la proliferaci�n de armas de destrucci�n masiva o el terrorismo. Estas son las dos prioridades para la seguridad del mundo.

La amenaza que la proliferaci�n de este tipo de armas de destrucci�n masiva supone para la seguridad de todos es real. Cada d�a podemos observar con m�s preocupaci�n las demostraciones de la capacidad alcanzada por algunos pa�ses no democr�ticos en armas nucleares, y hemos visto tambi�n como los avances tecnol�gicos permiten conseguir sustancias qu�micas y biol�gicas sofisticadas, altamente amenazantes para la humanidad, que pueden ser utilizadas con medios convencionales en cualquier parte del mundo.

El control del tr�fico ilegal de armamento y su uso por pa�ses en v�as de desarrollo con reg�menes olig�rquicos o dictatoriales o por grupos de delincuencia organizada es otro desaf�o, en el que los pa�ses desarrollados deben redoblar esfuerzos. Muchas de estas armas de distintas procedencias puestas en malas manos han contribuido a la masacre de pueblos enteros.

El talante de centro reformista de pa�ses como Espa�a nos obliga a estar permanente introduciendo medidas para la erradicaci�n de estas situaciones, en la cooperaci�n para la protecci�n de los pueblos menos desarrollados. La seguridad y estabilidad de los pa�ses en v�as de desarrollo es tambi�n una obligaci�n del primer mundo.

Esta realidad obliga a ser firmes en los planteamientos y a seguir avanzando en la cooperaci�n y la coordinaci�n intergubernamental en materia de seguridad y defensa, para contribuir a la paz y seguridad internacionales, de acuerdo con los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Encuentros interparlamentarios como el que hoy clausuramos deben contribuir a aportar nuevos argumentos en esta tarea.

El terrorismo se ha convertido en una de las principales amenazas para la seguridad y estabilidad en el mundo. Espa�a, como todos ustedes saben, sufre desde hace demasiados a�os la lacra terrorista que tantas v�ctimas y sangre inocente ha costado.

Afortunadamente, la solidez y firmeza demostrada por el gobierno espa�ol, la eficacia de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad, la agilidad de la administraci�n de justicia y, sobre todo, la madurez y el ejemplo demostrado por la sociedad espa�ola, y la cooperaci�n antiterrorista con pa�ses vecinos como Francia, han permitido que hoy se haya puesto cerco a esta amenaza.

El terrorismo en Espa�a es una amenaza cuyo final vemos cada d�a m�s cerca, a pesar de los movimientos independentistas procedentes de determinados partidos nacionalistas que no dudan en poner en riesgo lo conseguido y siguen alimentando la barbarie criminal.

A pesar de ello el compromiso de la sociedad espa�ola en la lucha contra esta barbarie no tiene vuelta atr�s y estamos convencidos de que los valores democr�ticos y el estado de Derecho se impondr�n frente a los que defiende el terror.

El 11 de septiembre de 2001 es una fecha que siempre recordaremos. Los terroristas mostraron su cara m�s cruel con tan descomunal exhibici�n de desprecio por la vida humana y el pueblo norteamericano respondi� con una enorme lecci�n de civismo y responsabilidad.

Ese d�a fueron brutalmente atacados los principios y valores que sustentan la democracia en el mundo, nos sentimos atacados todos. Por eso, los que vivimos la violencia terrorista y los que ha hemos sufrido de cerca, somos conscientes de que todo lo que se haga en contra del terror es poco.

Espa�a ha liderado en todo momento las iniciativas contra el terrorismo y creo que hoy en Europa, en Norteam�rica, en Iberoam�rica, en la mayor parte del mundo existe una conciencia clara de la necesidad de acabar con cualquier movimiento terrorista.

Es por ello que queremos que el Comit� contra el Terrorismo de Naciones Unidas tenga una utilidad real y se conforme como un �rgano permanente, que se elabore una lista mundial de organizaciones terroristas, como ha hecho el Parlamento Europeo, y que se escuche a las v�ctimas, que son nuestra verdadera fuerza moral, como estas bien nos han recordado en el I Congreso Mundial de Victimas del Terrorismo celebrado recientemente en Madrid.

El proyecto de tratado constitucional consensuado por la Convenci�n Europea tambi�n contempla la propuesta de que las futuras misiones civiles y militares de la Uni�n puedan contribuir a la lucha contra el terrorismo.

Podemos decir que existe una coincidencia generalizada en los pa�ses democr�ticos de la amenaza que supone para la seguridad del mundo las acciones terroristas y la suma de acciones seguro llevar� a la derrota de esta amenaza.

Ahora m�s que nunca los pa�ses democr�ticos, debemos trabajar unidos para defender precisamente aquello en lo que creemos, los valores fundamentales del Estado de Derecho.

Espa�a siempre ha defendido una pol�tica de seguridad y defensa europea basada en la Uni�n Europea Occidental (UEO) y su integraci�n en la Uni�n Europea. La UEO es una referencia fundamental en la cooperaci�n intergubernamental en esta materia y en las cuestiones relacionadas con el desarrollo de armamento.

Europa, que muy pronto pasar� de ser la de los 15 a la de los 25, tiene ante s� adem�s del reto de la integraci�n, la de mejorar las relaciones con sus pa�ses vecinos y, m�s concretamente, con los del Mediterr�neo tal y como se puso de manifiesto en el proceso de Barcelona.

La pol�tica de vecindad de la UE es una realidad que ya se ha puesto en marcha y en la que tenemos que avanzar, mediante la cooperaci�n y colaboraci�n. Nuestra seguridad tambi�n depende de ello.

La experiencia de los conflictos en los Balcanes ha sido un est�mulo decisivo para desarrollar la pol�tica europea de seguridad y defensa. Los esfuerzos para acelerar su plena operatividad se han intensificado en el marco de la respuesta global de la UE frente a la amenaza terrorista, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Sin embargo, los conflictos internacionales de los �ltimos a�os, Guerra del Golfo, Bosnia y Kosovo, Afganist�n, Irak, han puesto de manifiesto la necesidad de contar con una pol�tica com�n de seguridad y defensa europea, que pasa adem�s por la potenciaci�n del v�nculo atl�ntico.

La necesidad de hacer frente a situaciones de crisis con la movilizaci�n de una fuerza multinacional requiere de un esfuerzo de todos por consolidar el v�nculo atl�ntico. Europa no debe construir una pol�tica com�n de seguridad y defensa al margen de Estados Unidos.

El presidente del Gobierno espa�ol hace escasos d�as se�alaba ante el Congreso y Senado de los Estados Unidos que “la relaci�n atl�ntica nos fortalece a europeos y norteamericanos, pues hace del mundo un lugar m�s seguro y libre”.

Dec�a Jos� Mar�a Aznar que “Espa�a, que trabaja intensamente en el proceso de Uni�n Europea, entiende que ese proceso s�lo debe avanzar manteniendo y mejorando la relaci�n atl�ntica en cuyo v�nculo esta el origen de la construcci�n europea, forma parte de su desarrollo y tienen que estar decisivamente presente en su futuro”.

Espa�a, en sus 25 a�os de democracia constitucional, ha culminado con �xito el proceso de descentralizaci�n pol�tica iniciado con la Constituci�n del 1987, somos uno de los miembros activos de la Uni�n Europea y nos hemos convertido en la octava econom�a del Mundo.

Hemos pasado de ser una sociedad que ha conocido la emigraci�n a recibir ahora a inmigrantes de todo el mundo. Es precisamente, la inmigraci�n otro de los grandes asuntos que nos afectan. Regular el flujo de personas procedentes de otros pa�ses, conseguir un mercado laboral capaz de absorber ese flujo e impulsar pol�ticas orientadas a la integraci�n intercultural, son retos de ahora que debemos afrontar y a los que se enfrenta toda Europa.

El flujo descompensado de personas ocasiona a los Estados importantes problemas, no solo de seguridad, sino sanitarios, educativos, laborales y de otra �ndole que requieren de una legislaci�n eficaz y de acuerdos internacionales con pa�ses vecinos para conseguir un flujo ordenado que evite la desestabilizaci�n y divisiones sociales internas.

La inmigraci�n tambi�n se presenta como un problema de seguridad nacional e internacional. Los ataques a las torres gemelas y el terrorismo internacional han agudizado la sensaci�n de inseguridad por la emigraci�n y han provocado un nuevo reto para los pa�ses receptores en sus controles fronterizos a la hora de aplicar una legislaci�n m�s restrictiva.

Es dif�cil obtener muchas de las respuestas a los nuevos interrogantes que se nos plantean, pero estoy seguro que las aportaciones de este seminario servir�n para avanzar en la consecuci�n de una pol�tica europea de seguridad y defensa m�s eficaz, desde el respeto a los valores democr�ticos y al Estado de Derecho, que aumente la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y en sus gobernantes.

Enhorabuena a todos por este seminario. A la organizaci�n, a los ponentes y a todos ustedes por sus aportaciones.

Queda clausurado el Seminario.

Muchas gracias y buenas tardes.

Julio de Espa�a Moya

Presidente de las Cortes Valencianas

 


Haut de page
 
� 2002 - 2017, Assembl�e de l'UEO